PortadaMejor Pareja
Este artículo, que se puede leer en extenso en la revista "Hacer Familia", muestra los caminos que puede seguir cualquier pareja que está pasando por dificultades y desea hacer algo para salvar su matrimonio. Las opciones son variadas y se presentan con "nombre y apellido".
Los seres humanos somos, a lo menos, curiosos. Lo más relevante para la vida personal, como son los afectos, los descuidamos; aseguramos el auto y la casa y no nos preocupamos de asegurar nuestro matrimonio. Si fuéramos tan previsores con nuestra vida conyugal como lo somos con nuestra vida material, muchos matrimonios no fracasarían.
Ese seguro matrimonial se encuentra fundamentalmente en dos áreas: en aprender a usar herramientas que ayuden a un mejor entendimiento y sobre todo en tener siempre presente ese amor particular y único que nos hizo casarnos con ese marido o esa esposa y no con otro.
Pero si un matrimonio chileno hoy se siente en crisis, tiene que saber que hay muchos salvavidas, programas y personas dispuestas a ayudarlos a redescubrir ese amor inicial que los llevó a querer estar juntos toda la vida. El psiquiatra Arturo Roizblatt tiene amplia experiencia en este campo y puede señalar con seguridad que “no obstante todo lo deteriorado que se aprecie un matrimonio, sí se puede revertir ese proceso en la medida en que exista la capacidad y voluntad para esforzarse y actuar en ello’’. Conclusión con la que concuerdan todos quienes participan en programas de ayuda a matrimonios.
Aseguran que tampoco importa cuánto tiempo se haya estado alejado: la experiencia confirma que el amor no tiene tiempo. Muchos matrimonios han vuelto a reunirse luego de pasar varios años separados, porque aprendieron el uso de técnicas que antes no tenían y que les han permitido vivir un matrimonio sano y feliz.
Seguir leyendo el artículo en la revista "Hacer Familia".